Creado por Miguel Eguidazu Jordano, se llama Tollín en homenaje al apodo de su bisabuelo Juan. Encuentras el pequeño bar decorado con motivos marinos por una causa: el abuelo de Miguel Eguidazu, tomó ese apodo para bautizar un barco de casco bretón que él mismo construyó y botó en 1936, en el puerto de Ondarroa (Bizkaia). El barco se dedicó a la pesca y realizó faenas de norte a sur.
Degustamos una tostas de anchoas del Cantábrico que estaban increibles, tinto de verano, caña y salmorejo cordobés, una combinación imbatible.
A pocos metros de la Plaza de Tendillas en Córdoba.